La industria cosmética está en constante evolución. Desde las pruebas virtuales hasta la transparencia de los ingredientes; los grandes desarrollos inspiran a las marcas líderes a renovarse aplicando alta tecnología tanto en el desarrollo, fabricación y comercialización de productos como en la experiencia del cliente.
La gestión del color ICC significa tener un flujo de trabajo predecible, coherente y repetible desde la captura de imagen hasta la prueba y la salida final. Para lograr un flujo de trabajo con gestión de color, debes calibrar tus dispositivos y crear un perfil ICC para cada componente, incluida la cámara, el monitor, el proyector, el escáner y la impresora.